Ley del Mono: Regulariza tu Vivienda de Manera Sencilla
Si tienes una vivienda construida sin recepción final, la “Ley del Mono” puede ser la solución para legalizarla de forma rápida y económica. A continuación, te explicamos en qué consiste, cómo aplicarla y los costos asociados.
¿Qué es la Ley del Mono?
La “Ley del Mono” es el nombre popular de la Ley N° 21.442, que permite regularizar construcciones destinadas a vivienda que fueron edificadas sin los permisos municipales correspondientes. Su objetivo es dar certeza jurídica a los propietarios y mejorar la planificación urbana.
¿Cuándo y cómo se aplica?
Esta ley aplica a viviendas construidas antes del 4 de febrero de 2016 y que no superen los 140 m². Para acogerse a ella, se debe presentar ante la Dirección de Obras Municipales (DOM) un expediente que incluya:
- Plano de la propiedad.
- Declaración de un arquitecto, ingeniero civil o constructor civil acreditando que la vivienda cumple con las normas mínimas de seguridad.
- Formulario de solicitud de regularización.
Plazos para su aplicación
El plazo para acogerse a esta ley ha sido extendido en varias ocasiones. Actualmente, la regularización puede realizarse hasta el 2025, pero es recomendable consultar en la municipalidad respectiva por posibles prórrogas o cambios en la normativa.
Costos estimados
Los costos asociados a la regularización dependen del tamaño de la vivienda y los honorarios profesionales. En términos generales, se debe considerar:
- Honorarios de arquitecto, ingeniero civil o constructor civil: entre $300.000 y $800.000.
- Derechos municipales: varían según la comuna, pero suelen ser entre 1% y 3% del avalúo fiscal de la propiedad.
Beneficios de acogerse a la Ley del Mono
Regularizar tu vivienda trae consigo múltiples ventajas, entre ellas:
- Certeza legal: Evitas problemas futuros con la municipalidad y puedes inscribir tu propiedad en el Conservador de Bienes Raíces.
- Mayor valor de la propiedad: Una vivienda regularizada puede venderse o arrendarse a un mejor precio.
- Acceso a créditos hipotecarios: Permite optar a financiamiento bancario utilizando la vivienda como garantía.
- Seguridad estructural: Garantiza que la construcción cumple con normativas mínimas, protegiendo a sus habitantes.
Conclusión
Si tienes una vivienda sin regularizar, acogerte a la Ley del Mono es una excelente alternativa para dar valor legal a tu propiedad. No dejes pasar el plazo y consulta con un experto para facilitar el proceso. ¡Regulariza hoy y evita problemas futuros!