Vender una propiedad no regularizada

Cómo vender una casa no regularizada

¿Qué significa vender una propiedad no regularizada?

Muchos propietarios se preguntan si es posible vender una propiedad no regularizada en Chile. La respuesta es sí, pero el proceso puede ser más complicado que vender una vivienda con todos sus documentos al día.

Una propiedad no regularizada tiene diferencias entre lo construido y lo aprobado oficialmente ante la Dirección de Obras Municipales o los documentos legales del inmueble. Esto incluye ampliaciones sin permiso, metros construidos que no aparecen en los planos o cambios sin recepción final.

Estas irregularidades pueden generar problemas legales y comerciales durante la venta. Aunque la venta no está prohibida, reduce la cantidad de compradores interesados y puede afectar la tasación bancaria si el comprador requiere un crédito hipotecario.


Problemas legales y comerciales

Vender una propiedad no regularizada puede causar observaciones en el estudio de títulos o en la tasación del banco. Los bancos revisan la propiedad porque será garantía del crédito hipotecario.

Cuando las ampliaciones no están regularizadas, el tasador considera solo los metros aprobados. Esto puede generar que la tasación sea menor que el precio de venta acordado. Por ejemplo, una casa con ampliaciones no regularizadas podría venderse en 120 millones, pero el banco solo reconoce 100 millones. El comprador debe aportar la diferencia o renegociar el precio.

Si las irregularidades afectan elementos estructurales o incumplen normas urbanísticas, algunos bancos podrían rechazar la propiedad como garantía hipotecaria. Esto no ocurre en todos los casos, pero es un riesgo que se debe considerar antes de publicar el inmueble.


Cómo regularizar la propiedad

La opción más recomendable es regularizar la construcción antes de vender. Primero, revisa los antecedentes del inmueble en la Dirección de Obras Municipales. Compara los planos aprobados con la construcción real.

Dependiendo del caso, la regularización puede incluir:

  • Elaboración de nuevos planos por un arquitecto.

  • Presentación de antecedentes técnicos.

  • Aprobación municipal de las ampliaciones.

En ciertos casos, es posible acogerse a procedimientos simplificados de regularización si la vivienda cumple requisitos específicos.

Regularizar aumenta el valor comercial, facilita la obtención del crédito hipotecario y reduce problemas legales durante la venta. Antes de publicar, conviene analizar la situación con un profesional.


Vender sin regularizar

En algunos casos, es posible vender una propiedad no regularizada informando claramente al comprador. Esto permite evitar conflictos legales, pero puede implicar un precio más bajo o negociaciones más largas.

La clave es planificar bien la estrategia y definir si conviene regularizar antes de publicar o vender tal como está. La transparencia evita problemas posteriores y da seguridad a ambas partes.